sábado, 7 de marzo de 2015

29 años



Acabo de escribir mi carta anual a mi hermana, en mi diario personal. Mi madre, que se fue el año pasado, siempre temía que se borrara la memoria de su hija fallecida en la flor de la edad. Particularmente, desconfiaba de mí, sobre todo los primeros años, temiendo que yo pudiera ponerla en el olvido.

No he llevado una vida ejemplar y no he cumplido muchas de las esperanzas depositadas en mí, pero al leer la carta de este año se han activado las fuentecillas de mis ojos. Una carta que más bien parece una despedida, pero no porque el amor y el recuerdo hayan fallado, sino porque es necesario dejar atrás los dolores y las ausencias del pasado, ya que, como ha quedado escrito en dicha carta, "las lágrimas son aguas que no se renuevan". Y la última palabra de esa carta, tal vez la última palabra que escribiré en mi vida cuando llegue el momento, ha sido un "te quiero" triste y sin esperanzas. A mi querida hermana se lo he dicho: es necesario huir de la melancolía que tu ausencia de 29 años (29 años tenías entonces) me ha producido a lo largo de toda mi nublada juventud; debo aprender a  aceptar que te fuiste hace muchos años, pero nunca, aunque ya no te rememore con tanta frecuencia, podré dejar de quererte.


Acaso una entrada de blog no sea el sitio adecuado para dejar constancia de un sentimiento tan íntimo, pero al escribir en este blog me propuse no perder mi esencia y dar salida a las emociones que me agitaran por dentro.


Hoy es 7 marzo, 29 años desde aquel viernes lluvioso en que se borraron las últimas luces de mi infancia. Y yo te agradezco, María Rosa, que tu recuerdo me quitara para siempre las ganas de ser alguien peor de lo que soy. No me puedo considerar bueno, en el sentido estricto de la palabra, pero con una incurable melancolía pagué las culpas de lo que cometí o pude haber cometido.


Que el amor sea lo último que desaparezca de un recuerdo tan antiguo y entrañable.


Julián Esteban Maestre Zapata (el jardinero de las nubes).








11 comentarios:

Lady Soul dijo...

Hermosas letras, dedicadas a la memoria de tu hermana.
Lo mejor de todo es que la sigas queriendo. Un beso María Rosa Dennin, almalen.

Mayte.M dijo...

No sabia que había pasado tanto tiempo, siento no haberla conocido.
Besos,Mayte

El jardinero de las nubes dijo...

Gracias, maría Rosa y prima Mayte.
Esa rosa que pongo de imagen pertenecen a la clase Queen Elizabeth Rose, que es la que hubo plantada alrededor de su tumba durante muchos años.

Anónimo dijo...

madre mia me encanta como escribes hacia tiempo que no me metia en tu pag pero al ver la foto de tu hermana no me he podido resistir.Te pareces mucho a ella vamos yo te encuentro parecido .Me ha gustado mucho la carta que le has dedicado .UNA DE ALDEA.

El jardinero de las nubes dijo...

Muchísimas gracias, paisana. Tal vez un leve parecido físico, pero yo soy tan introvertido como abierta era ella. Un gran abrazo y mi mayor testimonio de gratitud.

Anónimo dijo...

Bonitas palabras paisano
Otro de la Aldea

El jardinero de las nubes dijo...

Pues lo dicho: muchas gracias, paisano, quien quiera que seas.

medianoche dijo...

Que bonita carta, el tiempo tiene los recuerdos más queridos siempre presente, me gusto leerte de nuevo amigo.

El jardinero de las nubes dijo...

Gracias, María del Rosario, ¡Cuánto tiempo! Un abrazo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por ti y tu hermosa carta no hay palabras de conzuelo para una pérdida asi lo sé bien. The abrazo, jardinero ...................... Que tengas paz.........mucho.

El jardinero de las nubes dijo...

Muchísimas gracias. Un abrazo.